La desaparición de la civilización del Indo

La zona del Indo fue el lugar idóneo para el desarrollo de una gran cultura en la antiguedad

Ocupado actualmente por Pakistán y el occidente de la India, a lo largo del río Indo aproximadamente unos 25 siglos a.C. se desarrollo una de las civilizaciónes más grandes de su época, llamada civilización del Indo.

La civilización del Indo es sin duda la menos conocida entre las grandes civilizaciones del mundo antiguo. Después de su rápida caída, acaecida entre los años  1800 y 1700 a.C., durante centurias se perdieron todos los rastros y hasta principios de nuestro siglo no se descubrieron, de manera completamente casual, los restros de sus centros más importantes. Por éste motivo los datos que poseemos son muy fragmentarios y todavía no podemos explicar exhaustivamente las causas que determinaron su fin. Hasta hace poco los arqueólogos estaban convencidos en su mayor parte de que las desaparición de las ciudades del Indo había sido repentina y violenta, debido a la invasión de poblaciones indoeuropeas procedentes de occidente, los arios carya, atraídos quizás por las riquezas acumuladas en las ciudades del Indo. La presencia en la estratigrafía de algunos asentamientos (En primer lugar el yacimiento de Mohenjo-Daro), de niveles caracterizados por múltiples incendios y destrucciones y por un claro cambio en los usos funerarios parecía ofrecer una confirmación en ese sentido.

 Ruinas de Mohenjo-Daro, una de las ciudades más prósperas de su época a las orillas del Indo

Estudios más recientes, no obstante, han reforzado la hipótesis de una decadencia progresiva debido principalmente a causas endógenas, cuyas primeras señales se advierten ya en la fase final del período de Harappa. Si, efectivamente, Harappa y Mohenjo-Daro parecen haber sido abandonadas de manera repentina (como lo demuestran también los descubrimientos de utensilios de uso común olvidados en las casas), otros asentamientos importantes (Kalibagan, Amri y Lothal), no sufrieron en absoluto devastaciones repentinas, sino que se emprobecieron gradualmente, hasta retroceder al nivel de simples poblados, antes de que tuviese lugar su desparición definitiva: las actividades productivas y los intercambios comerciales se redujeron progresivamente, la manutención de la red de desagües y las intervenciones urbanísticas fueron cada vez más descuidadas, incluso las casas en la última fase se edificaron reciclando materiales de contrucción usadas anteriormente. Las razones de este declive han sido identificadas con el progresivo desplazamiento  de las áreas monzónicas, que habrían determinado un empeoramiento decisivo de las condiciones ambientales de la cuenca del Indo: las abundantes precipitaciones de las cuales ésta  área había gozado el el III milennio a. C. se habrían ido espaciando, con la desecación consiguiente del suelo y una drástica disminución de la población agrícola. Es fácil imaginar como esta situación puede haber pesado sobre una civilización que tenía su punto fuerte en la vida urbana y en el desarrollo de los intercambios comerciales: la reducción de los excedentes agrícolas produjo graves y frecuentes carencias alimentarias en los centros urbanos (que dependían más que nunca del campo para ver garantizado su sustento), poniendo en marcha un mecanismo de progresivo abandono de las ciudades con el declive consiguiente de las actividades productivas. Otra explicación sobre la desaparición de la civilización del Indo propuesta se basa en la hipótesis de que tuvieron lugar modificaciones geomorfológicas derivadas de imponentes movimientos telúricos: El levantamiento de las regiones costeras habría obstaculizado el curso de las aguas, con la consiguiente formación de zonas pantanosas y aguazales.

Habría sido pues la lenta elevación del suelo lo que habría asfixiado poco a poco las florecientes ciudades del Indo, desapareciendo al fin, como Mohenjo-Daro, bajo un estrato de limo y depósitos aluviales de algunos metros de espesor.

Fuente: Gran historia universal, el principio de la civilización. Editorial Folio.

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