La naturaleza impresionista de Monet

Cuadro

Las obras de este famoso pintor francés reúnen la influencia de varias épocas estilísticas bastantes diferentes. Sus primeros trabajos pertenecen al realismo pictórico, del cual se fue alejando cada vez más a lo largo de toda su carrera. Además fue un miembro importante del grupo categorizado como impresionistas, y varias de sus obras se cuentan entre las más importantes de este estilo. De hecho ningún pintor fue tan puramente impresionista como él.

Monet fue el que con más énfasis practicó el pleinerismo, es decir la practica de la pintura plein-air (en francés: “aire libre”). Así, al aire libre, bajo la luz solar, pudo observar al detalle, y plasmar los efectos de la luz sobre los objetos, los cambios y las propias vibraciones lumínicas. En sus obras el factor dominante es un claro esfuerzo por incorporar el nuevo modo de visión, sobre todo el carácter de la luz.

En 1890 este artista se instaló en un pueblo cercano a París, en una casa con un estanque con numerosas plantas, como ninfeas y nenúfares. Este ambiente lo inspiró para iniciar una famosa serie de cuadros, cuyo tema son estas plantas florales acuáticas, y que en la actualidad se puede apreciar en el museo parisino de La Orangerie.

En sus últimos años de vida, Monet destruyó por cuenta propia varias de sus pinturas, ya que no quería que obras sin terminar, bocetos y borradores entraran al mercado del arte, como en efecto sucedió después de su muerte, ocurrida el 5 de diciembre de 1926, en Giverny, Francia. Si bien durante toda su carrera, tuvo algunos compradores de sus obras, recién a fines de la década de 1980, sus obras alcanzaron altísimos precios en subasta. Su pintura más cara fue una de la serie Nenúfares: “Le Bassin aux nympheas”, que alcanzó los 51,7 millones de Euros en 2008.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.