Al pueblo pan … Argentina 78, algo más que un mundial de fútbol.

Un triunfo argentino destinado a ocultar una realidad que no convenía al gobierno

El triunfo no siempre es de los vencedores. En 1978 se celebró el mundial de fútbol en Argentina, la euforia de los aficionados a éste deporte se reflejo en los estadios llenos, en la emoción que se vivía en las calles, en la atención que pusieron las mayorías al seguir el desenlace del torneo y en particular las actuaciones del equipo local. Pero había otra realidad, paralelamente al desarrollo del máximo evento futbolístico a nivel mundial existían desapariciones de personas, los extranjeros pudieron entonces ver la lucha de las madres de la Plaza de Mayo, quienes exigían primero (1977) una audiencia con el presidente argentino Jorge Rafael Videla y después saber el paradero de sus hijos desaparecidos.

Triunfo sin honor

Así, al mismo tiempo que los hinchas festejaban el triunfo de su equipo, madres imploraban por conocer el paradero de sus hijos secuestrados por el gobierno argentino, muchos de los cuales habían sido asesinados y otros se encontraban prisioneros siendo torturados.

Las madres de la Plaza de Mayo en Argentina son una consecuancia de la dictadura militar

Casos como el de Graciela Daleo, militante política quien sobreviviera al secuestro y a la tortura y que se encontraba prisionera en la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada),  a menos de mil metros del estadio Monumental cuando Argentina se proclamó campeón del mundo. Daleo fue arrancada momentáneamente de su prisión para acompañar a sus custodios a «festejar el triunfo nacional» en un recorrido por las calles, sin opción a gritar que era prisionera ya que nadie habría siquiera entendido sus palabras. Tras el «festejo» regreso a su celda sólo para hacer más deprimente su soledad.

«También ofrecieron la reparación económica, doscientos cincuenta mil dólares por cada desaparecido. El que tiene tres o cuatro como alguna de nosotras… millonarias, sin hijos, sin justicia, pero millonarias. Dijimos ¡no! ¡La vida de un joven no puede tener precio, y menos la de un revolucionario! ¡Jamás vamos a aceptar la reparación económica!» Hebe de Bonafin Activista argentina de derechos humanos y una de las fundadoras de la asociación Madres de la Plaza Mayo

Un gran evento el mundial  de fútbol, podemos decir que gano el deporte, ganaron un poco, muy poco las madres de la Plaza Mayo que pudieron difundir su situación de forma internacional, pero también a nivel mundial sirvió para poder ocultar, distraer otra realidad argentina.

 

2 comments

  1. Vaya me ha estremecido tu post, la historia argentina es la historia de todos los latinoamericanos, la hemos vivido en nuestra piel cada uno de nosotros, pero tu post es tremendo recordatorio de una injusticia que aún duele hasta hoy. Felicitaciones por este post que me ha encantado!!!!!

  2. Gracias Chapinita. Y sin embargo las injusticias se siguen sucediendo, en menor proporción, pero aún existen. Por eso es importante destacar el papel de las madres de la Plaza de Mayo que tuvieron el valor de de desafiar al gobierno aún a costa la desaparición de algunas de ellas.

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